BUSCAR ARBOLES Y ARBUSTOS

ABEDUL, Betula pendula en los Bosques Comestibles

 El Abedul, es un árbol de buen ver, aunque no suele elevarse demasiado, es fácil de reconocer cuando no ha llegado a viejo por la blancura de su corteza, mucho más blanca que la del álamo temblón, con el cual, por sus muchas semejanzas, se confunden a menudo. 

El Abedul común, Betula pendula, se confunde con el Álamo temblón




UN ÁRBOL PARA HACER CERVEZA,VINO O POMADAS 

Maravilloso para incluir en nuestro Bosque Comestible (siempre que las condiciones le sean propicias), sus ramitas jóvenes son delgadas y como desmayadas, por lo cual ha llevado también el nombre de Betula pendula. Otros la han designado como Betula verrucosa, por las numerosas verruguitas de sus últimas ramificaciones.
Las flores nacen antes del brote de las hojas, son muy pequeñitas verdosas, y se reúnen en gatillos o amentos colgantes. Hay amentos femeninos y masculinos sobre el mismo árbol, aquéllos se caen han cumplido su misión; pero los femeninos se conservan hasta madurar y se dispersan los frutitos, lo cual acontece en pleno verano. Dichos frutitos son muy pequeños, con una sola semilla y dos alitas laterales que facilitan su dispersión por el aire.

Las hojas de este árbol, de sabor un poco astringente y amargo, tienen figura triangular puntiaguda, aunque a veces algo redondeada en la base, y están sostenidas por n rabillo bien desarrollado, rollizo, con una estrecha ranura en la cara superior. El borde de la hoja tiene dientecitos como el de una sierra, numerosos y desiguales.

Betula pendula, Abedul común, imagen de la flor, fruto y hoja


¿Cuándo florece el Abedul?


Este árbol florece en abril o mayo, y maduran sus frutos en verano. En el mes de octubre, antes de desprenderse las postreras hojas amarillentas, los gatillos que abrirán sus flores en primavera ya están formados, así como en los sobacos de las hojas las yemecitas que darán ramitos nuevos.
Se cría en las riberas y humedales. Se refugia en las montañas mayormente entre 1000 y 2000 m de altitud.

 E
n las hojas de abedul se han encontrado metilpentosanas, resina betulalbina. En la corteza de abedul se halla betulina o alcanfor de abedul hasta 12%). La corteza es rica en materias tánicas (tiene desde 4 a 15%), contiene pequeñas cantidades de glucosa (del 1,5 a 5%). En las yemas de abedul se encuentran mayores cantidades de esencia ( de 4,3 a 6,25%), con el alcohol sesquiterpénico llamado betucol, en parte libre, y, en parte, esterificado con los ácidos acéticos y fórmico.

Abedul común propiedades y beneficios para la salud tratándose de ciertas enfermedades cutáneas



Beneficios y Propiedades Medicinales del Abedul: 

Las hojas se emplean como diuréticas ( dice el doctor Winternitz 1897, las hojas del abedul en infusión podían hacer desaparecer  los edemas de origen cardio-renal, así como diversas manifestaciones de la hidropesía). La brea que se obtiene por destilación seca de la corteza en varios países del norte de Europa, se emplea en la elaboración de diversas pomadas, tratándose de ciertas enfermedades cutáneas.
El sangrado se lleva a cabo a fines de invierno, cuando la savia mueve y se remonta en el árbol, se recogen cantidades importantes de la misma, en las cuales se contienen no sólo glucosa, sino ácido tartárico. Esta savia es capaz de fermentar cuando se le añade levadura de cerveza o de vino y se convierte en cerveza o en vino de abedul. Las propiedades del abedul la utilizan las poblaciones campestres centroeuropeas:  estiman la savia de abedul no fermentada como excelente remedio contra las inflamaciones renales y de la vejiga, para purificar la sangre y sobre todo para hacer que se desvanezcan las pecas del rostro de las aldeanas.
De este árbol, se obtiene el Azúcar de Abedul o Abedulce que resulta un estupendo edulcorante natural

  Como diuréticas  las hojas de este árbol se administra en infusión, que se prepara con 1 onza de las mismas y 0,25 l. de agua hirviendo. Se recomienda añadir cosa de 1 gr. de bicarbonato sódico a la infusión cuando la temperatura de la misma es sólo ligeramente superior a la del cuerpo humano, porque el ácido betulorretínico es el principio diurético, se disuelve mejor en el agua débilmente alcalina.
La savia del abedul sin fermentar se toma a pasto; la fermentada, convertida en cerveza o vino de abedul, se bebe con más moderación.





Enter your email address:

Delivered by FeedBurner